Venga, vale, vámonos al fin del mundo, donde las noches son largas y los días cortos, vámonos allí dónde tú quieras llevarme. Venga, no tengo miedo, jamás me apartaré de tu lado, estoy cansada de decirte que eres lo único que necesito para seguir viviendo, que mi felicidad tiene nombre y apellidos, los tuyos. Que llevo toda mi vida esperando este momento, esperándote a ti. Qué si tú me dices ven, lo dejo todo y que hay veces que no hace falta que me digas ven, porque puedo ver en tus ojos que estas deseando que nos escapemos juntos, que quieres descubrir lugares nuevos y que vivamos nuestra propia vida, juntos, donde nada ni nadie jamás podrá separarnos. Se de sobra que no soy la tía perfecta, quizás ni si quiera soy como me imaginabas. Tal vez no sea la más adecuada para ti, pero ¿sabes? Hay algo dentro de ti que me pide que no me vaya nunca, que me quede a tu lado para siempre. Eso haré. Pero solo quiero que me quieras como nunca antes has querido a nadie.

No hay comentarios:
Publicar un comentario