martes, 23 de agosto de 2011

-Te amo. +Repítelo. -¡TE AMO!

+¿Por qué?
-¿el qué?
+¿Por qué yo? ¿Por qué tú?
-¿Es que acaso no me quieres? ¿Es eso?
+No...digo sí, ¡claro que te quiero! Llevo queriendote toda mi vida...
-¿Entonces cuál es el problema?
+No es que sea un problema... Nunca me hiciste caso. Siempre te estube consolando cuando los demás te hacían daño, cuando se metían contigo por ser ''rara'', cuando te rompieron el corazón de aquella manera tan horrible.
Cuando ni siquiera imaginabas que fui yo el que le partió la cara  a ese maldito gilipollas cuando te hizó llorar.
Cuando te pedí de mil maneras distintas que dejaras de hacerte tanto daño y buscaras a otro que te hicierá feliz, que dejarás de rebajarte.
Cuando te reías conmigo por todo, cuando me lo contabas todo y me decías lo enamorada que estabas de otro. Cuando no sabías que me partías el corazón con cada lágrima, cada sonrisa, cada mirada, cada suspiro que no era por mí, cada segundo que pasabas a mi lado...
-Pero ahora estoy aquí, contigo. He venido a buscarte a decirte que te necesito y que sobre todo que... Te quiero.

+¿¡Pero por qué!? ¿Por qué ahora? ¿Por qué yo? ¿Por qué tú?
-Porque tú supiste verme cuando era invisible.


No hay comentarios:

Publicar un comentario